Comunidad Real Estate - "Este año se entregarán cerca de 75.000 a 80.000 créditos hipotecarios"

Entrevista 18 octubre 2018

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"Este año se entregarán cerca de 75.000 a 80.000 créditos hipotecarios"

Guillermo Oliveto, titular de la consultora W, analiza la demanda de vivienda, comparte los resultados de una encuesta nacional al respecto y las previsiones para este año y el próximo.

¿Cómo son las últimas investigaciones que han hecho sobre el acceso a la vivienda? ¿Qué revelaron las encuestas?

La vivienda ha vuelto a ser un deseo explícito de los argentinos, cuando muchos creían que prácticamente había desaparecido después de casi 15 años sin crédito hipotecario. Creo que esto fue una de las grandes novedades de la gestión Macri (Mauricio), sobre todo el año pasado cuando se otorgaron casi 100.000 créditos hipotecarios.

Nosotros hicimos una investigación a nivel nacional durante la cual el 85% de la gente decía que le parecía una muy buena idea el retorno de los créditos. Pero, lo importante era que uno de cada tres había averiguado o ya estaba en tratativas para sacar un crédito y seis de cada diez argentinos decían que tenían intención de mudarse durante los próximos tres años. Esto demostraba que las proyecciones que había para este año (de que podían llegar a entregar entre 120 y 130.000 créditos) tenían asidero. De hecho, hasta que se produce la corrida cambiaria, se venían dando cerca de 10.000 créditos por mes.

¿Cómo impactó la corrida cambiaria?

La suba del dólar de más del 100% hizo que muchos de los sectores que estaban en el límite de poder acceder al crédito hoy se quedan de algún modo afuera de ese crédito, salvo que tengan algún bien para vender. Por ello el Gobierno ahora está trabajando en medidas con las UVAs para ver de qué modo puede recrear lo que -a mí modo de ver- era un vector muy importante de conexión con la clase media y la clase media alta, sector que hoy está demandando medidas para ellos.

El año que viene es un año electoral y eso tampoco lo podemos dejar de lado en el marco del análisis porque claramente se deciden muchas cosas. La vivienda -si bien hoy está de algún modo jaqueada o desafiada por lo que fue la corrida cambiaria- con caídas fuertes en el sector inmobiliario (en agosto cayó 25% la cantidad de escrituras), no pasaría por alto que -aún con todo lo que sucedió- este año se entregarán cerca de 75.000 a 80.000 créditos hipotecarios. Es mucho menos de lo previsto pero mucho más que cero o que lo que había antes.

EFECTO CRISIS

¿Cómo será el balance de este año?

Hay que dividir el año en tres partes. La primera parte -hasta abril- durante la cual prácticamente seguían los mismos lineamientos de 2017, con una cantidad de bienes de consumo creciendo a doble dígito por más que muchos no lo vieran. Esto está básicamente apalancado en dos cosas que hoy no están: crédito y dólar barato.  Entre ellos estaban los bienes inmuebles.

Después tuvimos cuatro meses de reacomodamientos que parecían más fuertes pero muchos sectores siguieron creciendo -aunque a menor tasa- entre mayo y buena parte de agosto, hasta el gran cimbronazo que provocó que en dos días el dólar pasó de 30 a 40 pesos aquel 30 de agosto.

¿Cómo son sus proyecciones a futuro?

Septiembre a diciembre de este año será más complejo de atravesar porque hay muchos sectores del consumo cayendo a doble dígito y hay un promedio anual de actividad que terminará en muchos casos con contracciones moderadas pero con el vértigo que implica que gran parte de esa contracción se produjo solo en cuatro meses.

Todo esto hace que sea muy difícil leer el promedio anual de manera aséptica. Hacia 2019 no hay que perder de vista dos o tres cosas: la gran mayoría de los economistas está esperando una muy buena cosecha del campo, de cerca de 130 millones de toneladas y esto revertiría lo que pasó este año.

Del campo debería haber ingresado 8.000 millones de dólares a la economía que -por la sequía- no pudo llegar y el año que viene se prevé que estarían entrando cerca de 8.000, 9.000 ó 10.000 millones de dólares. Y también hay que recordar que, siendo año electoral, en Argentina en general hay más plata en la calle.

Seguramente hasta el primer trimestre todavía estaremos en un entorno parecido al del cierre de este año. La expectativa es que a partir del segundo trimestre -cuando esté la cosecha gruesa- se empiece a mejorar y probablemente se esté en una situación bastante distinta cuando llegue el momento de votar.

¿Cómo prevé que se reflejará en las elecciones presidenciales de 2019?

Ese es el escenario de éxito que hoy tiene el Gobierno. Es lo que están viendo algunos economistas y los bancos de inversión. Es decir, si este proyecto o plan de acuerdo con el FMI sale bien, esa sería la película. Si no sale bien, habrá que ver el nuevo escenario.

Creo que -tal vez por mi deformación profesión- la economía terminará ordenando mucho a la política, por lo menos en lo que sea la oferta electoral. Todos estarán mirando los números en abril cuando haya que definir quién se junta con quién, quién juega y quien no y, en ese contexto, la economía ordenará a la oferta y después la oferta terminará ordenando a la demanda.

Sin duda, gran parte de la posibilidad, tanto del Gobierno como de la oposición, estará muy condicionada en función de si la economía empieza realmente a pegar la vuelta. Eso obviamente tiene impacto en el ánimo social y, por ende, en los votos. Habrá que ver de qué manera se produce esta salida. En definitiva, cuando llegue el momento de las PASO, habrá que ver los datos del empleo, consumo y de lo que esté pasando con algunos sectores clave dentro de la economía cotidiana, con el poder adquisitivo y la masa salarial para poder hacer proyecciones de qué podría pasar con los votos.

 

Fuente: Resumen de la entrevista realizada en el programa Real Estate de FM Milenium



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