Comunidad Real Estate - "Si la macro no se acomoda, seguiremos golpeándonos la cabeza contra la pared"

Entrevista 21 diciembre 2018

Real Estate Mercado Inmobiliario Inversiones LCNI

"Si la macro no se acomoda, seguiremos golpeándonos la cabeza contra la pared"

Leonardo Rodríguez Nader, CEO de CMNV, aporta su mirada del mercado y explica su apuesta a invertir en zonas periféricas.

¿Cómo están cerrando el año en CMNV?

Estamos en un período de crecimiento sostenido, con varios proyectos. Si bien no estamos ajenos a la realidad, tenemos un criterio casi de negadores, como creo que sucede con la mayoría de los empresarios que resisten en este mercado.

Tenemos un mercado en crisis hace muchísimos años. Más allá de que hemos tenido una suerte de veranito y de ciclos positivos para segmentos de poder adquisitivo medio y alto, en los últimos 20 años no hubo crecimiento sostenido, que es lo que produce el círculo virtuoso que genera empleo, valor agregado en la cadena y que nos permite a todos tener un producto terminado mejor y, por supuesto, estar a la par de algunos mercados ya desarrollados.

Si la macro no se acomoda por un tiempo sostenido, seguiremos golpeándonos la cabeza contra la pared. No obstante, nosotros seguimos invirtiendo en el país, intentando encontrar nichos y oportunidades de inversión, sobre todo para nuestra cartera que nos acompaña desde hace tiempo.

¿Hay oportunidades?

Sí, siempre las hay. Obvio que requiere redoblar esfuerzos, aplicar la creatividad y exprimirla al máximo. Por supuesto, también hay que jugársela, tener visión y que la suerte acompañe en algún momento.

Ustedes apostaron a desarrollar en zonas alternativas, como es el caso de Astillero en Catalinas Sur. ¿Dónde pusieron la mira ahora?

Después de haber acertado en Astillero, donde teníamos estos componentes multifacéticos de creatividad, visión, de estudiar el mercado e intentar entenderlo, logramos poner una ficha en una zona que -para nuestra sorpresa inclusive- creció muchísimo más rápido de lo que podíamos imaginar. Nos tomamos un tiempo largo para volver pero lo estamos haciendo en Balvanera, un barrio que también es parte de la cultura histórica de la ciudad de Buenos Aires y que todavía tiene una impronta cultural muy fuerte. Además, es uno de los barrios más céntricos y mejor ubicados del Centro y con un patrimonio arquitectónico súper interesante.

En este caso identificamos que el Gobierno de la Ciudad estaba avanzando con un proyecto -obra que ya está casi terminada en su primera etapa- de hacer una plaza de una hectárea, un nuevo parque, algo que es realmente inédito. Sabemos que Buenos Aires no se caracteriza por ser una ciudad con demasiado verde en relación a la cantidad de habitantes y, en el marco de esa novedad y de otras (como, por ejemplo, que el subte H se terminó hace poquito y está conectando parte del Centro con la zona suroeste), creo que la zona se transformará de a poco... o tal vez más rápido de lo que podemos imaginar.

Dado todo esto, decidimos invertir y apostar a lugar. Tenemos claro que será un año difícil pero por eso también apostamos a una zona que pueda estar un poquito ajena y tener un crecimiento propio, más allá del mercado en general.

Varios desarrolladores hablan de tratar de dialogar con el Gobierno para pedir exenciones fiscales y que baje la presión tributaria. Si bien es difícil que suceda porque estamos en una economía recesiva, ¿ve que algo de eso se pueda dar? ¿Qué pediría para promover el desarrollo inmobiliario?

Yo creo en una política de beneficios impositivos. No a nivel general, pero sí, por supuesto, para desarrollar programas de vivienda social o para la clase media en distritos en los que se haya estudiado que hay potencial de crecimiento o en aquellos lugares que estuvieron abandonados en los últimos años.

Son programas que existen en la mayoría de las ciudades del mundo que han tenido una política de desarrollo sostenido. De hecho, en Uruguay está el programa de viviendas de interés social y Montevideo logró transformar algunos barrios que eran periféricos. Hay que apostar al crecimiento cultural y urbano y así, a la larga, se empieza a ver el impacto de la vivienda en un montón de otros factores sociales, no solamente económicos.

* Fuente: Resumen de la entrevista realizada en el programa Real Estate de FM Milenium.

 



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