Comunidad Real Estate - A tres meses de iniciado el año ¿cómo ven los desarrolladores el mercado inmobiliario?

Noticias 31 marzo 2020

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A tres meses de iniciado el año ¿cómo ven los desarrolladores el mercado inmobiliario?

Nuevo gobierno, renegociación de la deuda externa, ley de emergencia económica, crisis del petróleo y coronavirus. El primer trimestre de 2020 ha resultado en un vendaval de noticias que no han dado respiro ¿Cómo ha impactado todo esto en el mercado inmobiliario? ¿Qué se puede esperar de aquí en adelante? Opinan los expertos.

Han pasado tantas cosas en lo que va de 2020 que a más de uno le parecerá que más que tres meses ya estamos llegando a diciembre. El arribo de Alberto Fernández y su nuevo gabinete a fines del año pasado, el debate y posterior sanción de la ley de emergencia económica, las negociaciones con los tenedores de deuda y el FMI, la crisis del petróleo y, como si fuera poco, la pandemia del Coronavirus han impactado de lleno en la actividad económica y, por supuesto, en el mercado inmobiliario nacional.

Importantes desarrolladores del país analizan estos primeros meses del año e intentan responder la pregunta: ¿cómo seguirá todo en 2020?

Para Ricardo Orlando, Presidente de la desarrolladora Kuan, “las expectativas son positivas para este año. Si bien la llegada del Coronavirus ha sumado mucha incertidumbre a un mercado inmobiliario que ya se encontraba bastante parado y con ventas de inmuebles que bajaron respecto de años anteriores, pensamos que una vez superada la negociación de deuda se despejarán las dudas que puedan llegar a tener  potenciales inversores inmobiliarios. En el caso que se llegue a un acuerdo de quita con retraso de pagos, se podrá incentivar la demanda y siempre el primer eslabón de la cadena que recibe ese impacto y lo transmite al resto de la economía es la construcción. En el caso de que Argentina vaya a un default, se cerrará el financiamiento para el país pero, a su vez, no se pagará la deuda en el corto plazo (dentro del año) con lo cual no habrá desembolsos que podrán re-direccionarse al mercado interno con el objetivo de incentivar la economía. En cualquiera de los dos casos la actividad inmobiliaria debería verse beneficiada”.

Damián Garbarini, CEO de DG Negocios Inmobiliarios, sostiene que “2020 venía siendo un año complicado. Sumemos ahora que  apareció el cisne negro " Coronavirus". Los factores económicos macro que se evaluaban son insignificantes comparados ahora con la pandemia mundial. El real estate no está al margen y se verá afectado. Estimo que los valores seguirán a la baja profundamente y será conveniente construir para mercados que lo necesiten. Lo poco que asoma es la oportunidad de acopiar refugio de valor en m2. Creo que ya hay que empezar a pensar en 2021 porque la pandemia dejará afectada la economía. También entiendo que después de las crisis o bien dentro de las crisis surgen las ideas del cambio. Veremos que surge en un real estate que necesita nuevas ideas como agua en el desierto. Hay gente que está pensando distinto, ojalá puedan cambiar la historia”.

Otro desarrollador que se muestra optimista es Leonardo Rodríguez Nader, Co-Founder & CEO de CMNV - Comunidad de Inversión. Para el empresario, “por más que el contexto no sea favorable, y teniendo en cuenta que aún no se sabe a ciencia cierta cuál será el impacto que tendrá el Coronavirus en el mercado inmobiliario, desde la empresa pensamos nuestros desarrollos desde adentro hacia afuera y es por esto que siempre la expectativa y la ilusión está puesta en una mejora continua de nuestra capacidad de “hacer". Con un panorama complejo desde lo macroeconómico para los próximos meses y difícil para los próximos años tenemos la obligación de enfocarnos en trabajar. El sector inmobiliario tiene un desafío enorme que es el de resolver el déficit de las 4 millones de viviendas que son necesarias y el gobierno tiene la obligación de prestar atención a ello. Veo con muy buenos ojos la creación del Ministerio de la Vivienda y creo que es importante poder articular objetivos en conjunto, trabajar mancomunadamente entre los organismos públicos y los privados. La solución no está, únicamente, en planes que en el mejor de los casos generan 40.000 viviendas al año. Es un deber y una responsabilidad de todos los que actuamos en este espacio ponernos como meta construir entre 500.000 y un millón de viviendas por año”.

Para Ezequiel Chomer, Director Financiero de Grupo Chomer, “es muy arriesgado hacer pronósticos para este año para cualquier mercado, incluso el inmobiliario. Las novedades del Coronavirus circulan tan rápido que uno termina siempre corriendo detrás de la dinámica de los acontecimientos. Si la pandemia se descontrola cualquier pronóstico quedará a mitad de camino. Pero aún en el mejor de los casos, en el que en los próximos meses la transmisión de la enfermedad tienda a bajar y quedar controlada, o que aparezca una vacuna, esto va a dejar secuelas en la actividad mundial y nacional, tanto en turismo, comercio, valor de las acciones y las commodities. A este cisne negro se le suma la crisis del petróleo y a nivel local la crisis de la deuda, que en estos días quedó minimizada frente a la pandemia”.

Chomer se anima a pronosticar para el real estate nacional “otro año duro, ya que este mercado tiende a ajustar por volumen: y eso es lo que está pasando. Pocas ventas, oportunidades puntuales, canjes, y demás, pero la plaza está seca ya que nadie quiere desembolsar sus dólares hasta que no se sepa qué va a pasar con la economía”.

En representación del interior del país, Ari Milstejn, titular de la desarrolladora rosarina G70, apunta que “éste va a ser un año bisagra. Creo que es un buen momento para prepararse, pisar tierra si se consigue y empezar a planificar proyectos nuevos. Pienso que el mercado va a rebotar y aprovechando la baja en costos en dólares seguramente vamos a tener una  apreciación de valor y buen negocio para los inversores. Con respecto a la economía, obviamente nuestro mercado y los mercados en general en nuestro país responden a los movimientos políticos en forma muy sensible, no ocurriendo lo mismo en países vecinos donde van por caminos separados. Por ello creo que vamos a tener que estar atentos al entorno inmediato, a lo que surja del arreglo con el FMI y, sobre todo, a lo que ocurra con el Coronavirus que sin dudas impactará negativamente en las finanzas públicas y, por ende, en toda la economía”.

Federico Rosbaco, CEO de la desarrolladora Rosbaco&Partners, opina que “el 2020 debería ser un año de leve recuperación del sector luego de un 2019 donde consideramos que se alcanzó el “climax” de la crisis y al haber sido un año electoral la demanda también se mantuvo latente, en estado de “wait and see”: expectante al cambio de gobierno y a las nuevas medidas económicas que se tomaran. El mercado de real estate en Argentina puede volver a ganar impulso pero depende de algunos aspectos importantes: en primer lugar, hay que esperar a ver cuáles serán los efectos del Coronavirus en la economía. Ese tema aún está en desarrollo por lo que es difícil medir el impacto que tendrá en el mercado inmobiliario. Más allá de eso, creo que entre los desafíos para este año está la obtención de financiamiento y la implementación de políticas de gobierno y reglas claras orientadas a tener entidades financieras que ofrezcan préstamos hipotecarios a largo plazo con tasas razonables. Estabilizar la economía es clave y esto implica mantener un dólar competitivo pero estable, acompañado por un freno de la inflación -o al menos un índice inflacionario razonable- que junto con las políticas de créditos y beneficios impositivos orientados al sector inmobiliario y de Real Estate- podría beneficiar al sector y dinamizarlo. El nuevo PROCREAR puede también ser importante como impulso para la inversión por parte de la clase media que busca su primera vivienda. Lo mismo sucede con la baja en la alícuota de BBPP para aquellas personas que traigan parte de su capital del extranjero y la posibilidad de que esos dólares puedan invertirse en el real estate local. El sector de la construcción es un generador intensivo de trabajo y el gobierno ya está mostrando indicios y voluntad de recuperar el sector”.

Para finalizar, Rosbaco agrega que “para poder crecer en el mercado es importante que las desarrolladoras se enfoquen en segmentos atractivos como los emprendimientos residenciales desde pozo de unidades de superficie pequeñas con buena ubicación y buen diseño arquitectónico, que son atractivas tanto para inversores como para clientes finales. Por otro lado, ser ingeniosos en las modalidades de pago, ofreciendo anticipos en dólares y financiación propia en cuotas en pesos aprovechando la ventaja competitiva de no cobrar comisión inmobiliaria es vital en la coyuntura económica actual”.



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